Arandino, borracho fino.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
Hasta la salud necesita descanso.
Entre la cuna y la sepultura no hay cosa segura.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Casa labrada y viña heredada.
Casa junto al río y ruin en cargo no dura tiempo largo.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
En casa llena el loco no se apena.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
El dar y el tener, seso ha de menester.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
A galgo mojado, liebre enjuta.
Moda y fortuna presto se mudan.
A confesión de parte relevo de prueba.
Padecer por amar, no es padecer, que es gozar.
Al que no está acostumbrado a bragas, las costuras le hacen llagas.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Casa hecha, bolsa deshecha.
Un amigo es como la sangre, que acude a la herida sin que la llamen.
Salud y pesetas salud completa.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
Cuando hay un sitio en el corazón, lo hay en la casa.
Con el mismo cuero las correas.
Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
Bestia prestada, mal comida y bien caminada.
Antes es la obligación que la devoción.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
De donde viene la descomunión, allí viene la absolución.
Mujer sin varón, ojal sin botón.
Llegar a punto de caramelo.
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Bebo poco, más quierolo bueno.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Ya que se quema la casa, calentémonos en ella.