Las desgracias tienen los oídos sensibles
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
Al miedo plata; y al amor cariño.
El que no aprende a sus años, sufre amargos desengaños.
Es mejor ser el enemigo de una buena persona que el amigo de una mala.
El tiempo aclara las cosas.
A mala cama, buen sueño.
Dulce y vino, borracho fino.
Ama de cura, puta segura.
El movimiento se demuestra andando.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Tranquilidad viene de tranca.
En la unión está la fuerza.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Aunque el bien más se dilate como se alcance no es tarde.
Las desgracias no vienen solas.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
Ira no obra Justicia.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
Favor con favor se paga
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar.
El viento solo es bueno para hacer funcionar los barcos y los molinos
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Por muchos pueblos y países anduvimos y, es seguro, de todos alguna cosa aprendimos.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
La justicia no corre, pero atrapa.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
A chico santo, gran vigilia.
Ahora adulador, mañana traidor.
Todos nacemos con igual condición, solo por la virtud nos diferenciamos.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.