El mejor suegro, vestido de negro.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Burro pelado a trasquilones, a los diez días no se le conoce.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
De bajada todos los santos ayudan
No es lo mismo oír decir "moros vienen", que verlos venir.
Ojo por ojo y diente por diente.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
De tierra de alacranes, pocos panes.
Hacer oídos de mercader.
El mosquito de uno es el camello de otro.
A palabra necias, oídos sordos.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Nota: San Bernardino es un asilo de Madrid.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
En invierno y en verano ganaderos y hortelanos.
Ser desagradecido es de mal nacidos.
Los toros se ven mejor desde la barrera.
Pan duro, pero seguro.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
Repartiendo de l oajeno, ninguno es cicatero.
Arbol que nace torcido, nunca su rama endereza.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
Los cobardes corren mayor peligro que otros hombres en una batalla.
Una manzana roja invita piedras.
El cobarde vive, el valiente muere.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
Quien no madruga, no caza boruga.
Perros y gatos, distintos platos.
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Muchas cabezas teñen pelo, pero no todas tienen sesos.
La sangre humana es toda del mismo color.
Malo va al que arrastran, aunque vaya en serón nuevo.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Buscarle la quinta pata al gato.
Qué linda mata de romero, y era un cardo borriquero.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Hablen cartas y callen barbas.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.