No puedes enderezar el mundo con tu hombro.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
Gente castellana, gente sana.
Desde los tiempos de Adán, unos calientan el horno y otros se comen el pan.
Además de cornudos, apaleados.
El que asno se fue a Roma, asno se torna.
A este son, comen los del ron, ron.
En mentando el ruin de Roma, por la puerta asoma.
Buitres y milanos, primos hermanos.
A dineros dados, brazos quebrados.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.
A roma va, dinero llevará.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
El ser humano es bueno cuando hace mejores a los otros.
En nombrando al rey de Roma, luego asoma.
Cada gitano que se coma sus mierdas.
No se fundó Roma en un hora.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
Variante: En nombrando al rey de Roma, por la puerta asoma.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
A brutos da el juego.
Qué buenos semos, mientras comemos.
Los gitanos no quieren a sus hijos con buenos principios.
Idos y muertos, olvidados presto.
Preguntando se llega a Roma.
No se construyó Roma en un día.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Cabellos y virgos, muchos hay postizos.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
Cómicos y abogados, lo mismo hacen de moros que de cristianos.
Los castellanos tienen más lengua que manos.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
La lengua rompe huesos aunque ella no los tenga.
Es puerco de la misma manada.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
Ni mula con tacha, ni mujer sin raza.
Un ruin ido, otro venido.
Tú vas a Roma a buscar lo que tienes a tu umbral.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
Cuando las vigas se rompen se reconstruyen; cuando los hombre mueren se les sustituye.