El pan sin ojos, y el queso con ellos.
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Pan, vino y carne, crían buena sangre.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Tanto pedo para cagar aguado.
Quien no se arriesga no conquista
Donde hubo pan migajas quedan.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
Todo el mundo ha sido antes joven, pero no todas las personas han sido viejas con anterioridad.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
Un hombre puede lo que sabe
Casa vieja de madera, pronto arde entera.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Casa nueva, no habites en ella.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Cólera de amantes resurgir del amor
Cuando los hombres son amigos el agua que beben es dulce
El ladrón juzga por su condición.
Vino y amores, de viejo los mejores.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Fue sin querer...queriendo.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
A casa vieja, portada nueva.
Junta de pájaros, agua segura.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Es gusano de la misma guayaba.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
El que nació para buey desde chiquito berrea.
Gato escaldo del agua fría huye.
El que trabajando se hizo rico, vivió pobre y murió rico.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
Más envejecen las penas que las canas.
Breve habla el que es prudente.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Quien duerme diez horas, a la vejez llora.