A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
No las tiene Rodrigo todas consigo.
El que necesita, te visita.
Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
A donde fueres haz lo que vieres.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
A falta de vaca, buenos son pollos con tocino.
Estar en tres y dos.
Puta y fea, poco putea.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
¿Queres dormir al sueño?
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
Te conozco mascarita
A saya blanca, ribete negro.
Al roto, patadas y porotos.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
Burro que gran hambre siente, a todo le mete el diente.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
Ya lo dice el refrán: pasa hambre el que no tiene pan.
Adentro ratones, que todo lo blanco es harina.
Unos siembran el pan y otros lo cogerán.
Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Cada mono sabe de qué árbol se cuelga.
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
De oveja negra, borrego blanco.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Pan, vino y carne, crían buena sangre.
La prisa es la madre de la imperfección.
Es de bien nacidos ser agradecidos.
Guay del malo y de su día malo.
Son cucarachas del mismo concolo.
De buena harina, buena masa.