De los enemigos los menos.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
Más son los amenazados que los acuchillados.
Quien hace malas, barrunta largas.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
El bobo todo lo sabe hacer cuando no es menester.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
Muchos respetan el poder del rey, todos respetan el poder de la espada
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Hay que poner tierra de por medio.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
El que mucho promete, poco cumple.
Siempre es pobre el codicioso.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.
Se coge antes a un mentiroso que a un cojo.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Yernos y nueras, en las afueras.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
El que es perico donde quiera es verde y el que es pendejo donde quiera pierde.
Reniego de plática que acaban en daca.
De padre carpintero, hijo zoquete.
El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Con promesas no se cubre la mesa.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
Quien se casa por dinero, no se llama caballero.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
Ante la duda, abstente.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Más vale amante bandido que novio jodido.
Conquistadores son aquellos que creen poder conquistar
Para bien hablar, antes bien pensar.