Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Amigo viejo y casa nueva
En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
Tiene Mayo la llave del año.
Una bella mujer, todos la desean pero nadie se casa con ella.
Andar probando como cuchillo de melonero.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
Jamón y chorizo, ahora es acertijo.
Ni moza de mesonero, ni saco de carbonero hay sin agujero.
El melón, largo, pesado, escrito y borrado.
Nobleza obliga.
El burrito siempre busca pastito tierno.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
Tempran es la castaña que por Mayo Regan.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
No hay mejor vecina que tu cocina.
Harta el pan casero, y no el del panadero.
Ese huevito quiere sal
Español rojo y alemán moreno, ninguno es bueno.
No hay alegría sin aburrimiento
Uva moscatel, no llega al tonel.
San Matías, cata Marzo a cinco días y si es bisiesto, cátalo al sexto.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Las medias, ni en los pies son buenas.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
A bloque, la casa en roque.
Visitas de tarde en tarde y corticas.
Mondariz será Mondáriz, cuando la nariz sea náriz.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
Para San Vicente, enero pierde un diente.
Campanitas de Toledo, óigoos y no os veo.
Burlas que son veras, otro las quiera.
A Roma por todo.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Que saben las vacas de montura.
El carro no avanza si no se engrasan las ruedas
Hacienda que otro gano poco duró.
Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
Grandotas aunque me peguen.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
El buen vino para el catador fino.
La sardina y el huevo a dedo.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Mal ayuna el que mal come.
Al cobre y al estaño, mucho paño.