San Donato, la picha te ato y si no me lo encuentras no te la desato (para algo que se ha extraviado).
Camino malo se anda ligero.
Años de nones, muchos montones.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.
Por San Justo y Pastor, entran las nueces en sabor, y las mozas en amor.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
Cara de melocotón, de niño y no de hombrón.
De buena casa, buena brasa.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
Esto es pan comido.
A ojo de buen cubero.
El que habla de millones, seguro que no tiene para calzones.
Las zorras y las gallinas, malas vecinas.
La nobleza y los blasones, nada valen sin doblones.
La leche cocida, tres veces subida.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Madrid, nueve meses de invierno, y tres de infierno.
Por San Lucas, a Alcalá putas.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Ladrones roban millones, y son grandes señorones.
Poco se gana hilando pero menos mirando.
Haceos miel y comeos han las moscas.
Febrero el corto, el pan de todos.
Bollo de monja, costal de trigo.
Hambre matada, comida acabada.
Hacer pinitos.
Albarcas y coladores, de abedul son las mejores.
No saber de la misa la media.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
El duro del casado vale dos cincuenta.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
Panza llena, quita pena.
Por Abril corta un cardo y te saldrán mil.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Que cada zorro cuide su propia cola.
Bien barato estaría el pan, si no lo comiera el holgazán.
Saber de pobre no vale un duro