Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Monja de Santa Ana, tres en cama.
Casa sin madre, río sin cauce.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
Trato es trato.
Más vale amante bandido que novio jodido.
En el amor como en las armas la confianza pierde al hombre.
Mal se conforma con el viejo la moza.
Al que Dios no le da hijos, el diablo le da.
A quien te dice que te quiere más que tu mamá o papá, no le creas.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
El hombre no sabe para quien trabaja, y la mujer para quien lo tiene.
No hay alegría sin aburrimiento
A veces el amor perfecto llega con el primer nieto.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
Donde hay querer, todo se hace bien.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
A cada santo su vela
La Luna de Enero y el amor primero.
A los ojos del novio su novia siempre es la más bella.
De padre carpintero, hijo zoquete.
El amor es un acto de fe, y quien tiene poca fe tiene poco amor
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
El parir y amasar siempre empezar.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
A la gente alegre el cielo la ayuda
Amor que no es osado, amor poco estimado.
Mujer Besada mujer ganada.
El sueño es hermano de la muerte.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
Por el amor del caballero, besa la dama al caballero.
Los besos son como las cerezas: uno lleva a otro
Amigo y vino deben de ser añejos.
Si quieres ser señor, que tu mujer sea mejor.
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
El vino hace buena sangre
Reyes y mujeres no agradecen.
En casa sin mujer, no te podrías valer.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
Donde no hay celos no hay amor.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.