Quien en tiempo huye en tiempo acude.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
Más hace el lobo callando que el perro ladrando.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Quien vale mucho hace mucho.
Con dote de mujer pocos llegaron a enriquecer, y muchos a envilecer.
¿Qué criatura no tiene un ramito de locura?
Fiado y bien pagado, no disminuye estado.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
De desagradecidos está el infierno henchido.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Duerme más que un gato con anemia.
Para cazar chirulís, hay que tener chirulís en la trampa
Ve delante cuando huyeres.
Para abaratar la vida, producir mucha comida.
Las acciones revelan las pasiones
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
Nunca te acostarás sin saber una cosa más.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
Buena es la tardanza que hace el camino seguro.
Dinero no falte, y trampa adelante.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
Dios no desampara a sus hijos.
Roma, acuerdos y locos doma.
Llegaron como las tortugas de Don Celso, después de la cuaresma.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Bueno es pan duro, cuando es seguro.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
Las cosas lo que parecen.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
El mejor sol es el que calienta hoy
En la tardanza está el peligro.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Quemar la casa para cazar el ratón.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
Mientras más se vive, más se aprende. Por eso había una vieja que nunca quería morirse.
Cual andamos, tal medramos.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
El hombre honrado a las diez acostado.
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
Muy pronto te cansados y en un año te amansarás.