La mayor ventura, menos dura.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Esquílalas pero no las desuelles
Cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto.
Amar a todos, confiar en nadie.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
Quien invierte en cosa vana, pronto acaba con la lana.
Amigo reconciliado, doble enemigo
La abundancia da arrogancia.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
Llenar el tarro.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
Riñas de enamorados, amores doblados.
La mujer y la escopeta, en casa déjalas quietas.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Donde comen cuatro comen cinco.
Músico pagado, contento pero desafinado.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
Bachiller, baila, chilla y sabe leer.
Gallo fino no extraña gallinero.
A cada cien años los reyes son villanos, y al cabo de ciento diez, los villanos son reyes.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
Hija que casas, casa que abrasa.
Muchos respetan el poder del rey, todos respetan el poder de la espada
Entre dos piedras molares, no metas los pulgares.
La mujer ha de saber, primero puta que buena mujer.
Lo que no pensé antes de hablar, después de hablado me da que pensar.
Nadie busca ruido con su dinero.
Brilla por su ausencia.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
El que ganó y calló, hizo lo que debió.
Antes de mil años, todos seremos calvos.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
Dar una fría y otra caliente.
Una palabra al oído se oye de lejos.
Jugar a las cartas vistas.
Hacer el primo.
La fea graciosa vale más que la bonita sosa.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Hoy arreboles, mañana soles.
La mujer y la gaviota, cuanto más viejas más locas.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
El labrador antes sin orejas que sin ovejas.