Ignorante malo, mucho daño hace.
La caza y los negocios quieren porfía.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Quien en ti se fía, no le engañes.
Los celos ciegan la razón.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
El que se convida, fácil es de hartar.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
No te fíes de quien de ti desconfíe.
Hombría y machismo, no son lo mismo.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Inútil como bocina de avión.
Llevar bien puestos los calzones.
El hablar bien, poco cuesta.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
La abundancia hace infelices a los ricos.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
Para prosperar, madrugar.
Quien es más escogedor, se va siempre a lo peor.
Hombre sin vicio ninguno, escondido tendrá alguno.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Diez mil preguntas, son una pregunta. Si contestas una pregunta, desaparecen las diez mil.
Con el tiempo y la paciencia se adquiere la ciencia.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
Mientras mees claro y pees fuerte no le temas a la muerte.
En largos caminos se conocen los amigos.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
El que nada duda, nada sabe.
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
Si haces planes para un año, planta arroz. Si haces planes para diez años, planta árboles. Si haces planes proyectando una vida entera, educa a las personas.
El hable es plata, el silencio es oro.
Quien quiere ser rico y no quiere trabajar, presto vendrá a hurtar.
Un cuerdo entre locos, ellos se tienen por cuerdos y a él le tienen por loco.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
Tantos enemigos tenemos como criados habemos.
Loquillo y los Trogloditas.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo