Hay tontos que al pronto no dan la cara de tonto.
Sabe más que los ratones colorados.
Idos los ladrones se toman mil precauciones.
El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
Mucho saber, menos ignorar es.
El pensamiento postrero es más sabio que el primero.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
El más cuerdo, más callado.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
El ingenio obvia dificultades,.
A los ignorantes los aventajan los que leen libros. A Éstos, los que retienen lo leído. A Éstos, los que comprenden lo leído. A Éstos, los que ponen manos a la obra.
Hay genios sin educación primaria y, pendejos con doctorado.
El que es sabio nunca enceguece.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
Esta permitido ser más hábil que los demás; pero es peligroso parecerlo.
El amor, de necios hace discretos.
Tontos y locos, nunca fueron pocos.
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
Ignora al ignorante.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Ingratos hacen recatados.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
Despacio al pensar y pronto al ejecutar.
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Diligencia vale más que ciencia.
Breve habla el que es prudente.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Callando el necio, se hace discreto.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
El sabio calla, el tonto otorga.
De pronto, nadie es tonto; después quizá lo es.
De sabios es variar de opinión.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Sabe más el tonto en su casa que el listo en la ajena.
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
De los escarmentados nacen los avisados.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
A veces la diligencia aprovecha más que la ciencia.
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.