Pequeñas astillas el fuego encienden y los grandes maderos lo sostienen.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
Más ordinario que yogurt de yuca.
Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.
Quien primero viene, primero tiene.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
La viña y el potro, criélos otro.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Por San Martín siembra el ruin.
Jinca la yegua.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Cada cual es rey en su casa.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Zapateros y sastres que no fueran embusteros, no serían sastres ni zapateros.
Si las paredes hablaran.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Los mejores consejos, en los más viejos.
Quien hace, aplace.
La tierra que me sé, por madre la he.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
En casa del carpintero, zuecos de hierro.
En tu comunidad, no luzcas tu habilidad.
Hay quien las mata callando.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
A los ignorantes los aventajan los que leen libros. A Éstos, los que retienen lo leído. A Éstos, los que comprenden lo leído. A Éstos, los que ponen manos a la obra.
Agua corriente, agua inocente.
Tenés cola que te machuquen.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
Solo posees aquello que no puedes perder en un naufragio.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
A heredad vieja, heredero nuevo.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
Buena burra hemos comprado.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
El que cuida la higuera, comerá de su fruto.
Palabra de boca, piedra de honda.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Hasta la reina, necesita de su vecina.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
De sabios es cambiar de parecer.
Te paso la pala diego
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
Están más concentraos que un jugo de china.