El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
De nada sirve lo ganado, si no está bien empleado.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
El dinero no da la felicidad; pero como calma los nervios.
Dios da frío según la ropa.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
La manera de evitar grandes faltas es cuidarse de las pequeñas.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
Felicidad y cristal: ¡cuán fácilmente se quiebran!
Fácil es criticar y difícil obrar.
Una espina en el ojo.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
Si no vas de acuerdo con uno, es su problema;si no vas de acuerdo con nadie, es tu problema.
Dar palos de ciego.
Siéntate, si así quieres, sobre el corazón de un león, pero nunca sobre el de un hombre.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
Afanar y no medrar es para desesperar.
Come y bebe, que la vida es breve.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Vale más tomar agua con un amigo que néctar con un enemigo
Un mal pequeño es un gran bien.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
Por pulido que sea, no hay culo que no pea.
Cree el político que los demás son de su misma condición.
No renunciar a sus esperanzas hasta llegar al río Huanghe.
Yo soy un señor, tú eres un señor, él es un señor, somos todos señores, ¿pero quién almohaza al caballo?
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
La belleza entra por la boca.
El diablo no es nunca tan feo como lo pintan
El hombre que no sabe sonreír no debe abrir la tienda.
El que apura su vida, apura su muerte.
Niebla en el valle, labrador a la calle.
Si vas a morir, muere llenito.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
El que no sea cofrade, que no tome vela.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Existe también una felicidad que atemoriza al corazón
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
La buena vida no quiere prisas.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
La ilusión es la realidad de los que no tienen un real.
La felicidad es como un león insaciable