El yerro encelado, medio perdonado.
No da quien tiene, sino quien quiere.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
Honra sin provecho la digo pecho.
Por charlatán y pedante, se destaca el ignorante.
Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
La crueldad es la fuerza de los cobardes.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
La mujer casada y honrada, la pierna quebrada.
Cada día, su pesar y su alegría.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
El amor y la fe, en las obras se ve.
El mirón mirar, pero sin chistar.
El hombre es verdaderamente libre cuando ni teme ni desea nada
Inteligencia y belleza: gran rareza.
No alardees de tu buena suerte ni te quejes de tu poca fortuna. Son dos caras de la misma moneda. Simplemente dale la vuelta a la moneda.
Creer que el enemigo débil no puede dañarnos es creer que una chispa no puede causar un incendio.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
La variedad place a la voluntad.
La obra alaba el maestro.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
Limosna que así se vela y se ofrece, de lo alto viene.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
A nadie le parece poco lo que da, ni mucho lo que tiene.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Ama a tu amigo como a ti mismo
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
El amor no se mendiga, se merece.
El plumaje del pavo es precioso, mas sus alas son débiles.
Mientras uno calla, aprende de los que hablan.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.