Es gran parte de la salud el conocer la enfermedad.
Trabaja cada día como si fuese el último de tu vida.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Dime cuanto tienes y te diré cuanto vales.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
El sueño quita el hambre.
No pruebes la profundidad del rio con ambos pies.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
Cuando en Mayo hay lodo, no se pierde todo.
Como el azúcar no es arsénico, muchas tumbas están llenas.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
Cae más rápido, un hablador que un cojo.
Comenzar es la mitad de cualquier acción.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Para lograr fruto bueno, hay que abonar el terreno.
Oro es, lo que oro vale.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Freno dorado no mejora el caballo.
Para hacer poco y malo no hace falta salir temprano.
?Sin tigres en el monte, el mono es rey.
A los enfermos, los sanos les damos saludables consejos.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Como el espigar es el allegar.
Esto es pan comido.
Cada tonto tiene su manía.
Agua vertida, mujer parida.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Ocasión llegada presto agárrala.
Hija de vaca pintada, siempre sacará la mancha.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
El que cree en mujer no cree en Dios.
El que no tiene cabeza, para qué quiere montera.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
No hay más brava cosa, que una mujer celosa.
Barbero, o loco o parlero.
Por San Urbano, el trigo ha hecho grano.
El que va para viejo va para pendejo.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
La rana no puede pensar en el renacuajo como un enemigo.
Perro que no anda no encuentra hueso.
No hay que buscarle tres pies al gato.
No es lo mismo los palos de la reja que los pelos de la raja.
No comáis caldo de habas, que hace a las mujeres bravas.
Quien poda en Mayo y alza en Agosto, ni coge pan ni mosto.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
No hay cielo sin nubes, ni paraíso sin serpiente.
Hay quienes ante el peligro se crecen.
No cortes el árbol que te da sombra.