El puerco nunca ve más arriba que la altura de su cabeza.
De molinero cambiarás, pero de báscula no pasarás.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Más grandes las gentes, que sus dirigentes.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
A galgo mojado, liebre enjuta.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
Fruta mala, pero ajena, ¡oh, qué buena!.
El que no tiene amigos, tema a los enemigos.
Es más terco que una mula.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
De mala ropa no sale un buen traje.
Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.
La mala oveja se ensucia en la colodra.
Nunca falta un borracho en una vela.
Más fácil es ganar que conservar.
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
Se halla en gran peligro el que, estando enfermo, cree en verdad estar sano.
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
No hay medicina para el miedo.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
El tiempo es como tu bolsa: no la pierdas y tendrás suficiente
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
No es lo mismo uno en su tierra, que en tierra ajena.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
Edificar sobre arena no es buena labor.
Si no tienes nada agradable que decir, no digas nada.
La ocasión asirla por el guedejón.
Cuando quiera ausentarse tu enemigo, quítale estorbos del camino.
No hay nada peor que un maricon resentido.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Con ese cuello la jirafa, y un poquitito de maña, de los retoños más dulces, bien que se apaña.
Bachiller en medicina, confunde el vino con la orina.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Marido celoso, ni come ni duerme con reposo.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
De padres cantores, hijos jilgueros.
Casa labrada y viña heredada.
El que con lobos anda a aullar aprende.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Mucho dinero y poca educación, es la peor combinación.