Quien en ti se fía, no le engañes.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
A la mujer barbuda, de lejos se le saluda, con dos piedras mejor que con una.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
A quien dices el secreto das tu libertad.
Del buen vecino sale el buen amigo.
No hay mejor hechizo que el buen servicio.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Estoy como gallo en corral ajeno
Una abeja vale más que mil moscas
Quien pregunta, no yerra.
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
Donde hay pelo hay alegría.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
Para el avaro, todo es caro.
El que es mandado no es culpado.
Estar en tres y dos.
Mujer pecosa, mujer candela.
Si tu mujer es bonita, recibe pocas visitas.
En este mundo al revés, no hay amor sin interés.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Tras de corneados ? Apaleados.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
A escote, no hay nada caro.
Los hombres positivos son lo que más errores cometen.
Parece barril sin fondo.
A nadie le huelen mal sus pedos, ni le parecen sus hijos feos.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Niños y viejos, todos son parejos.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
El que ve el cielo en el agua ve los peces en los árboles.
En largos caminos se conocen los amigos.
El lobo no teme al perro pastor, sino a su collar de clavos.
Tengo el pie al Herrera, y veremos del pie que cojeamos.
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Bastante tiene que hacer el que estudia para complacer a los tontos.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
Hacer enseña a hacer.
Reza, pero no dejes de remar hacia la orilla.
El primer paso es el que cuesta.