La alegría alarga la vida.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
Para vos me peo y para otro me afeito.
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
Echarle mucha crema a sus tacos
Hay que sonreír antes de ser felices, a menos que se quiera morir sin haber sonreído nunca
Quien hace leña en ruin lugar, a cuestas la ha de sacar.
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Abril, deja las viñas dormir.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
O todos hijos de Dios o todos hijos del diablo.
A días claros, oscuros nublados.
Con paciencia y con maña, un elefante se comió una araña.
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
Una manzana no cae lejos de su árbol.
Más está el engaño en ser bueno o malo que en ser caro o barato.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Cada grumo tiene su humo.
No digas que va a llover, sin sentir gotas caer.
Desayuna con los pobres, pero almuerza y cena con los ricos.
Burro cargado, busca camino.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
Allí perdió la dueña su honor, donde habló mal y oyó peor.
Más fácil es defenderse de una lanza arrojada a plena vista que de una flecha disparada desde la sombra.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
Chiquito, hasta el asno es bonito.
La espada apareció en este mundo debido al retraso de la justicia.
Al que madruga Dios le ayuda, si madruga con buen fin.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
Para la iglesia nada es secular, menos aquello que es pecaminoso
El agua fluye abajo, y el hombre va arriba.
La vida pende de un hilo.
Rico y de repente, no puede ser santamente.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
Obras vea yo; palabras, no.
Si no te equivocas de vez en cuando, quiere decir que no estas aprovechando todas tus oportunidades.
El que no da un oficio a su hijo, le enseña a ser ladrón.
Tronar como un arpa vieja.
Jamás olvidó el que bien amó.
El poder no es dicha plena, porque, a veces, envenena.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
Cuanto mas alto es el bambú, más bajo se encorva.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
El dinero no da la felicidad, pero ayuda.
El interés tiene pies y yo también.
El que tiene buenas piernas no necesita muletas.
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.