Uno levanta la caza y otro la mata.
Matar un tigre.
Dar antes que amagar.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
Hay quien las mata callando.
Cuando se muere el gallo, la gallina a cualquier pollo se arrima.
Hay mujeres que tienden a subir, y hay otras que suben a tender.
Cae más rápido, un hablador que un cojo.
No hay más brava cosa, que una mujer celosa.
Mierda que no ahoga, todo engorda.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
De casta le viene al galgo.
Niña, si vas a reuniones, ajustate los calzones.
Te voy a dar más cera que la que arde.
Donde buenamente quepa, plantador planta una cepa.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Hay quienes ante el peligro se crecen.
A buey viejo, pasto tierno.
Si la piedra cae sobre el huevo, mala suerte para el huevo. Si el huevo cae sobre la piedra, mala suerte para el huevo.
La marcha instruye al asno.
A la gallina apriétale el puño y apretarte va el culo.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
Ladrillo flojo, chisguete fijo.
La miel no se ha hecho para la boca del asno.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
Bailar la trabajosa.
Odios de mortales no deben ser inmortales.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
Variante: El pez, por su propia boca muere.
Aunque la mona se vista de seda mona es y mona se queda.
Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
Como Constanza, el culo hacia fuera y los pechos en danza.
No es gallina buena la que come en casa y pone fuera.
A gran prisa, gran vagar.
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
El perro hambriento no teme al león.
Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.
La palabra debe ser vestida como una diosa y elevarse como un pájaro.
Más ordinario que una vaca con pedal.
Es gran bobada poner cebo al ave cazada.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Agua y sol, tiempo de caracol.
Aseada aunque sea jorobada.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.