El hombre nació para morir, es mortal.
El huevo, mientras más cocido, más duro.
El cobarde vive, el valiente muere.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Galga salida, a liebre parida.
Freír todo el arenque para comer las huevas
Cuando el labrador cava la huerta, más alto tiene el culo que la cabeza.
Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.
No temas a truenos ni a ratones, ni brujas ni supersticiones.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
La golosina prohibida, siempre es más apetecida.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Quien fue primero, la gallina o el huevo.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
Hacer una cosa en un avemaría.
Madre para parir y no para criar, no es madre de verdad.
La mejor suegra, la muerta.
A mal de muchos, remedio de pocos.
Agua coge con harnero, quien se cree de ligero.
Tiene una mala salud de hierro.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Parece mejor un asno que un caballo enalbardado.
A gran seca, gran mojada.
Madre que no cría, no es madre, sino tía.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Si supiese la hueste lo que hace la hueste, mal para la hueste.
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Casa vieja de madera, pronto arde entera.
?Más vale morir en vino que vivir en agua?, le dijo el mosquito a la rana.
El Rey es poco para su porquero.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
A buena mujer, poco freno basta.
Bonete y almete hacen casas de copete.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Alábate pato que mañana te mato.
No le trata de animal, pero le muestra el ronzal.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Barba remojada, medio afeitada.
A quien no la teme, nada le espanta.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
La menta, el amor aumenta.
De donde vino el asno vendrá la albarda.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.