Hay mujeres, mujercillas, monicacas y monicaquillas.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
La mula de los Robledos, es mero sudor y pedos.
A la vaca, hasta la cola le es abrigada.
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
Hombre precavido, sabe el horario del marido.
Gaviotas en el huerto, temporal en el puerto.
Más tiran nalgas en lecho que bueyes en barbecho.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
Cónyuge que tiene celos, encuentra en la cama pelos.
Cerrado a cal y canto.
Hermano mayor padre menor.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Sal derramada, quimera armada.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
El que tenga rabo de paja, no se arrime a la candela.
En bote pequeño la buena mermelada.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
A la mala costumbre córtale las piernas para que no avance.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Caballo de andadura poco dura.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
Como el gazapo, que huyendo del perro dio en el lazo.
Más alta que un pino y más tonta que un gorrino.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.
A la larga, el galgo a la liebre mata.
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
En la duda, ten la lengua muda.
Por el becerro se amansa la vaca
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Hombre hablador, poco cumplidor.
El más fuerte teme a la muerte.
No sufras por calenturas ajenas.
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
Haz como la campana, que tañe y calla.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.