Cuando viene la golondrina, el verano está encima.
El que mata el marrano temprano, pasa buen invierno pero mal verano.
A galgo mojado, liebre enjuta.
Moza franca, bien juega el anca.
Me extraña que siendo araña te caigas de la pared.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Al espantado, la sombra le basta.
Al hombre valiente, espada corta.
Hay que andar más tieso que un ajo.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Es más infeliz que una mata de habas.
No cambio tu cacareo por tus huevos.
Bodas en Mayo, males las llamo.
Caballo mosquiao, primero muerto que cansao.
Amor breve, suspiros largos
Mucha manteca para freire un par de huevos.
Triste de la casa donde la gallina canta y el gallo calla.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
El que sigue la caza, ése la mata.
En cada corral un solo gallo, y en cada casa un solo amo.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
El que se apura, poco dura.
En el bosque no hay pájaros gordos.
Penas amargas, son menos largas.
Carne puta no envejece.
El arenque cuelga de sus propias agallas
Lengua malvada corta más que espada.
Caballo chiquito, siempre es potrito.
Mujer casada que trabaja, trabaja fuera y trabaja en casa.
En aguas donde hay piraña, muy pendejo quien se baña.
Ante la duda, la más madura.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
Cuando la paja se mete en el pajar, las mocitas ya pueden trasnochar.
Esperanza que consuela, que no muera.
Poco a poco se cría la muchacha desde el moco.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Cuando el grillo canta, no hace falta la manta.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Cuando no hay pan ni harina, todo ase vuelven mojinas.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Ama de cura, puta segura.
Caballo de buena medra, no se cansa ni se arredra.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Ama gorda, leche poca.
La mala costurera, larga la hebra.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.