Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
Bebes vino, no bebas el seso.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
A donde acaba el novio, empieza el marido.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
A consejo ido, consejo venido.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Casa hecha y mujer por hacer.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
Guárdete Dios del diablo, de hijo y ojo de puta, y de tumbo de dado.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
El que cuida la higuera, comerá de su fruto.
Quien siembra, siega.
Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna
Con los descuidados, medran los abogados.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
De lo que se come se cría.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Cree el fraile que todos son de su aire.
Nadie sabe de la sed con que otro bebe.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
El buen vino, de sí propio es padrino.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Variante: Suegra, abogado y doctor, mientras más lejos mejor.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
De lo que se come se cría. Y criadillas comía.
Los jóvenes van por grupos, los adultos por parejas y los viejos van solos.
Cada cosa nace para su semejante.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
No compres de quien compró; compra de quien heredó, que no sabe lo que costó.
Hormigas con ala tierra mojada.
Frijoles con coles, pedos a montones.
Esposa prudente es don de Dios.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Bebe leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
No serán novillas, si tienen criadillas.
Guagua que llora mama.