Lo que con tus padres hagas, con tus hijos lo pagas.
A padre avaro, hijo pródigo.
Madre quiero ser, e hijos tener.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Quien hijos tiene, razón es que allegue.
Casa a tu hijo con su igual, y no hablaran mal.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Hermano mayor padre menor.
El que no tiene hijos, los educa bien.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
De los hijos, el que muere, el más querido.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
Vive de tus padres, hasta que tus hijos te mantengan.
Tal padre, tal hijo.
En un boda no se pierde un hijo sino que se gano un hija.
Hasta las hienas quieren a sus hijos.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
Casa no hará, quien hijos no ha.
A la hija casada sálennos yernos.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Hijo de padre pobre, justo es que mucho lo llore, hijo de padre rico, llorándolo tantico.
Hijo de padre pudiente, aunque no sea honrado es valiente.
El hijo que está en casa no es estimado por los padres.
Está como padre, que le llevan la hija.
Hijo descalostrado, medio criado.
Dos hijas y una madre, tres demonios para un padre.
Hija la primera, del padre entera.
Quien casa una hija, gana un hijo.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
A padre ahorrador, hijo gastador.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
De tus herederos, sé tu el primero.
O todos hijos de Dios o todos hijos del diablo.
Quien hijos ha, no reventará.
El que no tiene hijos los mata a palos.
Sin hijos y sin celos no hay desconsuelos.