Si quieres ser bien servido, sírvete a ti mismo.
De mozo rezongador nunca buena labor.
El que come con navaja, come más que trabaja.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Los pastores descuidados preparan muchos banquetes al lobo.
Si dios no perdonase, su paraíso estaría vacío.
Gratis, hasta las puñaladas.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
Obra bien terminada, a su autor alaba.
Siempre es pobre el codicioso.
Callos y caracoles, no es comida de señores.
Veinte años puta y uno casada y eres muy honrada.
El agua hace sudar; el vino, cantar.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
El que con locura nace, con ella yace.
No se llame señor quien en Tierra de Campos no tenga un terrón.
El burro hablando de olotes.
Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.
No cuentes dinero delante de los pobres.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Callar como puta tuerta.
Flaco hombre, mucho come.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
A falta vieja, vergüenza nueva.
¿Usted qué come que adivina?
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
Lo que abunda no daña.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
Can que mucho lame, saca sangre.
Si quieres buenas sementeras, por San Mateo siembra las primeras.
El buen instrumento saca maestro.
Fruto de corral ajeno, es más barato y más bueno.
Por males de nervios nunca se tocó a muerto.
El maestro sabe lo que hace.
De esas pulgas, no brincan en mi petate.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
Hacer algo muy en los cinco casos.
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
Tu médico sea cristiano, y tu abogado pagano.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
Cada necio quiere dar su consejo.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
Agua, viento y cuchilladas, desde la cama.
Para cazar chirulís, hay que tener chirulís en la trampa