Galope que mi caballo no lleva, en el cuerpo le queda.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Mira después el bienestar del cuerpo y la mente.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
Es triste no tener amigos, triste que los hijos pasen penurias, triste no poseer más que un sombrero; pero más triste es no tener nada bueno ni malo.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
A casa de tu hermana, una vez a la semana.
A chico pié, gran zapato.
No hace plata quien más suda, si la suerte no le ayuda.
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
Quien no enseña a su hijo un arte útil, le enseña a robar.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
Donde Dios no puso, no puede haber.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Más largo que un día sin pan.
Si orejas curiosas no hubiera, malas lenguas no existieran.
Ni el más rico ni el más fuerte, se han librado de la muerte.
De lo bendito, poquito.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Cuando Dios da la llaga, da la medicina.
Un mal pequeño es un gran bien.
Ver para creer.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Mano sobre mano, como mujer de escribano.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Los hombres más importantes, se miden por sus amantes.
Según dijo Galeno, lo que para unos es malo, para otros es bueno.
Si tiene remedio,¿ por qué te quejas? Si no tiene remedio, ¿por qué te quejas?
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
El que coge la vela es porque es cofrade.
Aquel a quien amamos no tiene defectos; si le odiáramos, carecería de virtudes.
Con fruto trabaja quien al principio el mal ataja.
Quien deja de ser amigo no lo había sido nunca
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
La belleza passa, la sabiduría permanece.
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
De caballo overo, ni la crin ni el cuero.
El mejor escribano echa un borrón.
Sirve a señor noble, aunque sea pobre.