El que de amigos carece es porque no los merece.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
Casado, pero no capado.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
El arma es enemiga de su dueño.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
Cada cual es rey en su casa.
Lo bien hecho bien parece.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
El trabajo duro purifica el espíritu.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
El que a Cristo se mete termina crucificado.
Quien va a la boda y no es convidado, vuelve de ella avergonzado.
Todo lo que es verdadero (lo que tiene raíz), dicen que no es verdadero (que no tiene raíz).
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
Cada cual decía del amor que tenía.
Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.
El que rompe, paga.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
La abundancia da arrogancia.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Agrada, quien manda.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
No hay pesares ni regocijos en la casa donde no hay hijos.
La mayor conquista en el carácter de un guerrero es su propio temple.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
A barba moza, vergüenza poca.
El gozo en el pozo.
Es agua derramada.
El perro viejo no ladra sin razón.
Buen cazador, mal labrador.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
La lluvia moja las manchas del leopardo pero no se las quita.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Ni caballo patiblanco, ni tierra falduda.
El amor es más agresivo que el odio
A quién le dan pan, que llore.
En pedregal no siembres cereal.
Bien está lo que bien acaba.
En esta vida insensata, ni al rico le sobra plata.
Pescado de buen comer, del mar ha de ser.