Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Si no hubiese tercos, no habría pleitos.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
División y destrucción, hermanas gemelas son.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
Los conflictos con la dama, se dirimen en la cama.
Del uso viene el abuso.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Han comenzado una disputa que el diablo ya no les dejará terminar.
El que tonto se fue a la guerra, tonto volvió de ella.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Por mucho que la paz cueste, nunca es cara.
Haz turismo invadiendo un país.
El que no muere en la guerra se resbala en la bañera.
Ni todos los que estudian son letrados ni todos los que van a la guerra soldados.
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
La ira es locura el tiempo que dura.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
A dos días buenos, cientos de duelos.
Roma, acuerdos y locos doma.
A batallas de amor, campo de plumas.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
Lo que no nos une, nos mata.
Invierno frío, verano caluroso.
Sal derramada, quimera armada.
La unión hace fuerza.
Cuando al soldado le hablan de usted, o lo han jodido o lo quieren joder.
Juntos por el mundo van el bien y el mal.