Bien guisa la moza, pero mejor la bolsa.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Aguadito para que rinda y saladito para que alcance.
La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.
El que quiera saber, que vaya a Salamanca.
Buscar los tres pies al gato.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
Quien no tiene papo, no es guapo.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
Buen moro, o mierda u oro.
Estar armado hasta los dientes
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
A buena hora pidió el rey gachas.
A nadie le amarga un dulce.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto.
Hasta una hormiga que pierde, duerme. Hay dos animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Retírate, agua, y veré quien labra.
Alcalde tonto, sentencia pronto.
Al perro muerto, échale del huerto.
Callos y caracoles, no es comida de señores.
El mal para quien lo fuere a buscar.
Abogacía, que una boga y otra cía.
A consejo malo, campana de palo.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
De desgraciados está el mundo lleno.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
Quien te altera te controla.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
Hacer la del humo.
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
La tierra que me sé, por madre la he.
A marido ausente, amigo presente.
Borroncitos en la plana, azotitos en la nalga.
Iglesia de moda en otros días, cátala ahora vacía.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.