Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
Sal derramada, quimera armada.
Cada uno habla como quien es.
¡Qué Dios se lo pague!, y yo me lo trague.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
A mi, mis timbres.
El mal trago pasarlo pronto.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Cada mochuelo, a su olivo.
Te paso la pala diego
El montañés, por defender una necedad dice tres.
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
A los buenos, Dios se los lleva; y a los malos aquí se quedan.
Del aire se mantienen los camaleones, pero no los hombres.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
No hay como la casa de uno
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
Del monte sale, con que se arde.
Los que miden el oro por celemines, suelen ser los más ruines.
En cada casa cuecen habas, y en la mía calderadas.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
Como lo de aquí para allá es subida, lo de alla para acá es bajada.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
Cojo con miedo, corre ligero.
Clavija del mismo madero no la quiero.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
No tires piedras al vecino si tu techo es de cristal.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
Se las sabe por libro
El monte tiene ojo.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
El malo come pechugas y el bueno come lechugas.
Agua vertida, mujer parida.
Más ordinario que una monja en guayos.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Quien no tenga pan para Mayo, ni hierba para Abril, no le habría su madre de parir.
A donde las dan, allí las toman.
Zanahoria borracha, pan y centeno, llenando la tripa, todo está bueno.
Cazador, mentidor.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.