Más pobre estoy que puta en cuaresma.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
No es tonto el indio, sino quien lo hace compadre.
El que se quemo con leche hasta las cuajadas sopla.
Oro en manos de pobre, parece cobre.
Gato maullador, poco cazador.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
El otoño verdadero, por San Miguel el primer aguacero.
Hijos y mujer añaden menester.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
El buey solo bien se lame.
Después del gusto, que venga el susto.
Cazador de Galgo, escopeta y hurón, no reñirán sus hijos por la partición
A Dios rogando y con el mazo dando.
Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.
Habiendo fiesta y velorio regado, no hay novia fea ni muerto malo.
¡Qué sabrá un gorrino cuando es fiesta!.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
En los bares y en la ruta, se conoce al hijoputa.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
Hacerse el de la oreja mocha.
A la hora mala no ladran los perros
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Haceos miel y comeos han las moscas.
La mala paga , aunque sea en paja.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
Hijito de tigre, rayado tenia que ser.
Dos testigos matan a un hombre.
Abril hueveril; Mayo pajarero.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
Harto da quien da lo que tiene.
De San Germán a San Gabriel el melón sabe a miel, pero de San Sixto a Santa Sofía lo mejor es la sandía.
Por muchos pueblos y países anduvimos y, es seguro, de todos alguna cosa aprendimos.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
Mi marido es tamborilero; Dios me lo dio y así lo quiero.
Cada uno se apaña según tiene maña.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
Antes verdugo que ahorcado.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
Rebuznaron en balde, el uno y el otro alcalde.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Cuervos vienen, carne huelen.