Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Mallorquina, puta fina
Dios no ayuda a los holgazanes.
Escarba la graja, mal para su casa.
Las cruces son las escaleras al cielo.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
Agua beba quien vino no tenga.
Estoy como gallo en corral ajeno
Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
Cada cual a lo suyo.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Peor es mascar lauchas
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
De desagradecidos está el infierno henchido.
Esta más caliente que pepita en comal.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
El pan sin ojos, y el queso con ellos.
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
El tonto ni de Dios goza.
El agraviado, nunca desmemoriado.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Olla tiznada, bien es guisada.
Calle mojada, caja cerrada.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
Ha de salir la corneja al soto.
Según San Andrés, el que tiene cara de tonto, lo es.
Pa' las yeguas del jaral los caballos de allá mismo.
Vecinas porque les digo las mentiras.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Quien el padre tiene alcalde, seguro va a juicio.
Algún día, ahorcan blancos.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
Callemos, que el sordo escucha.
También al verdugo ahorcan.
Hablando se entienden los blancos.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango