El ejercicio hace maestro al novicio.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Callar como puta tuerta.
Nunca es persona caída, quien se levanta enseguida.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
Mucha flor en primavera, buen Otoño nos espera.
Gusta más la preparación que la función.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
Hasta los animales se fastidian.
Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.
Poco puede hacer el valor sin la discrección.
Que mi Dios nos dé un varón, aunque resulte bribón.
Me cayó como patada en la guata.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
El que más hace, es el que menos merece.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
Algo es algo, dijo, al ver un hueso el galgo.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
Agua, candela y la palabra de Dios, ningún hombre de bien las negó.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
Hoy no se fía, mañana sí.
Que la haga el que la deshizo.
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
Sacar los trapos al sol.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
Guagua que llora mama.
De diestro a diestro, el más presto.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Hambre larga, no repara en salsas.
A buen capellán, mejor sacristán.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
No es noble quien lo es, sino quien lo sabe ser.
No digas no sin saber por qué no.
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
Mano de santo cura como por encanto.