La victoria pertenece a aquel que espera media hora más que su oponente.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
Virtud da la vida y el vicio la quita.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
La ausencia causa olvido.
Lo que siembres, recogerás.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
Por Todos los Santos, los trigos sembrados y todos los frutos en casa encerrados.
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
A heredad vieja, heredero nuevo.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Otros vendrán, que bueno me harán.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
Un buen consejo a tiempo no tiene precio.
Amor con amor se paga.
Mejor prevenir que lamentar.
Dedo encogido, no rebaña el plato.
Más vale comer pan con amor, que pollo con dolor.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
Olla remecida u olla bien cocida.
El amor nunca se paga sino con puro amor.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
Por el interés, hasta lo feo hermoso es.
La curiosidad anda en busca de novedad.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
Calenturas de Mayo, salud para todo el año.
Se pueden encontrar seguidores sinceros no por la fuerza sino por buenos modales.
Quien desea aprender, pronto llegara a saber.
Gusto secreto, no es gusto entero.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
Al hombre de rejo, vino recio.
Todos somos parte de una prodigiosa unidad
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
Ni uno de cada ciento, de su suerte está contento.
Bestia prestada, mal comida y bien caminada.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
Adonde el corazón camina, el pie se inclina.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
Quien nada guardó, nada encontró.
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
Mucho ojo, que la vista erro.
Atún de ijada y salmón, muchas cosas son.
Contra lo malo aprendido, el remedio es el olvido.
No es amistad la que siempre pide y nunca da.