A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
Quien dio lo suyo y en morir tarda, merece morir con albarda.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Vida sin amor, años sin verano
Es preferible sufrir un agravio que causarlo.
Hasta la muerte, todo es vida.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Cuanto más tienes, más quieres.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.
No hay alegría sin aflicción.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
Lo que no puede curarse hay que aguantarlo.
Lleno de pasión, vacío de razón.
Como te presentes, así te mirara la gente.
El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
Todo lo que no se da, se pierde.
Una familia unida come del mismo plato.
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
La mujer rogada y la olla reposada.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Al miedo plata; y al amor cariño.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
Para aprender, lo principal es querer.
Para aprender, nunca es tarde.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
Mucho apretar, listo aflojar.
A la mujer buena, todo el cariño es poco.
Joya es la fama para bien guardarla.
Buen atiento, poner la capa según viniere el viento.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Las cosas se toman según de quien vengan.
Lo que se ve, se aprende.
En la amistad, quien más da, menos recibe
Por una alegría mil dolores
Al comerte una fruta piensa en aquel que plantó el árbol.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
A la par es negar y tarde dar.
Todos los días son días de aprender, y de enseñar también.
Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Más vale poco que nada.
Gachas de almorta, el estómago confortan.
Tiene suficientes riquezas el que no pide prestado ni tiene que adular a nadie.