Con los años que me sobran y los dientes que me faltan no me cambio con usted.
Jinca la yegua.
Ser bueno, a veces no es tan bueno.
A la hija casada sálennos yernos.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
La mejor suegra, la muerta.
Jugar y pasear solo por recrear.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
Moneda a moneda se hacen las rentas.
Salmón de enero, para mí el primero.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
Mala señal de amor, huir y volver la cara.
La dama más impoluta, si se descuida se vuelve puta.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Harto sabe quien sabe que no sabe.
La envidia es una mala consejera.
Cerca del rey, cerca del cadalso.
Bonita, buena y rica con seso, bocadito sin hueso.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
Has lo que debes y no lo que puedes.
Cuanto más sepas mejor suerte tendrás.
Haz lo que haces.
Al principio y al fin, Abril suele ser vil.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
La buena hilandera, con el rabo del asno, hilaba su tela.
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
Can de buena raza, si no caza hoy, mañana caza.
Hay que dejar ir al mundo como va
El tropezón enseña a sacar el pie.
Mujer con bozo, beso Sabroso.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
Después del relámpago viene el trueno.
Manos que trabajan, no son manos, sino alhajas.
Qué linda mata de romero, y era un cardo borriquero.
Habiendo amor, habrá una olla, con agua, sal y cebolla.
Cuando el gallo canta, la gente se levanta.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
Emprestaste, perdiste al amigo.
Si cada uno barriera delante de su puerta, ¡qué limpia estaría la ciudad!
¿Nada?. Poca cosa para ser asada.
No me castigues con el látigo de tu desprecio.
Junio grana los trigales, si Abril y Mayo llovieron a gusto de los mayorales.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
Celemin por celemin, échale trigo al rocín.