Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Suerte, y al toro.
Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.
Ponga agua en su vino.
Hay que aprender a ser gato de casa grande, se van a acabar los ratones.
Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.
Dar caramelo.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Descansa el corazón, contando su pasión.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Pensando en pajarito preña'o
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Agua fría y borona caliente, hacen buen diente.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Hacer un pan como unas hostias/tortas.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Al potro que le alabe otro.
En boca cerrada no entran moscas.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
El que presume de honrado, presume de desgraciado.
Ir de trapillo.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
Bien se lava el gato después de harto.
Cuando alguien tiene un vicio, o se caga en la puerta o se caga en el quicio.
Charlar y no hacer, cacarear la gallina y no poner.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
El amor es como los pasteles, que recalentados no sirven.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Tal para cual.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
Si no amase a las mujeres bellas, Dios no las habría creado
Otro día amanecerá y buen tiempo hará.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
Fumador empedernido, hombre carcomido.
El gusto se rompe en géneros.
Aquel que pregunta es un tonto por cinco minutos, pero el que no pregunta permanece tonto por siempre.
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
Barba remojada, medio afeitada.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
No pierdas un amigo provechoso por lo que de él te diga el mentiroso.
Todo lo prieto no es morcilla.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
Perro que ladra, no muerde. Perro que no ladra, muerde.