Lo que se come desaparece, lo que se da con el corazón nos es devuelto aumentado
No hay hombre tan malo que no tenga algo bueno; ni tan bueno que no tenga algo malo.
Baila Antón según le hacen el son.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Cuando el pobre se arremanga, hasta el culo se le ve.
Bobos van al mercado cada cual con su asno.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
El que siembra alguna virtud. coge fama.
El que no tiene hijos, los educa bien.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Bien guisa la moza, pero mejor la bolsa.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
El arte de ser sabio es el arte de saber que ignorar.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
Lo mejor del domingo, el sábado por la tarde.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
El que viejo se casa, mal lo pasa.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
No hay mejor hechizo que el buen servicio.
No es el diablo tan feo como pintado lo vemos.
Los refranes no engañan a nadie.
Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Qué te crees la última chupada del Mango!
A su tiempo maduran las brevas.
Los amantes que se pelean, se adoran
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
Agua cocida, saludable y desabrida.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
El necio o no se casa o se casa mal.
Aunque la mona se vista de seda mona es y mona se queda.
El hombre que se respeta, no besa sino en la jeta.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
La buena vida no quiere prisas.
El más cruel fastidio, no vale un suicidio.
Un beso es como el agua salada: bebes y aumenta tu sed.
El ocio es el padre de todos los vicios.
Los grandes hombres no son grandes a todas horas ni en todas las cosas.
Espéjate para que veas cómo eres.
Ofensa hace a los buenos quien a los malos perdona.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
Con los años que me sobran y los dientes que me faltan no me cambio con usted.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
Casa, viña y potro, hágalo otro.