A la bota, darla el beso después del queso.
Cinco: por el culo te la hinco.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Pan casero, de ese quiero.
Pan, vino y ajo crudo, y verás quien es cada uno.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Solo el más necio no aprende lo que los necios enseñan.
La abundancia hace infelices a los ricos.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
Boca ancha, corazón estrecho.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
El ojo quiere su parte
Con un mucho y dos poquitos se hacen los hombres ricos.
En bote pequeño la buena mermelada.
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
A las mujeres y a los charcos no hay que andarles con rodeos.
Perro pendejo, no va a la gloria.
Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Más vale oler a asno que a muerto.
Peso y medida quitan al hombre fatiga.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Otra cosa es con guitarra
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
Calenturas de Mayo, salud para todo el año.
Mejor precavido, que arrepentido.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
El que anda con cojo, aprende a cojear.
A gran chatera, gran pechera.
El chocolate, muy movido y poco hervido.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
El queso es sano que da el avaro.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
De bajada todos los santos ayudan
Casa de concejo, pajar de viejo.
Llevar adarga para viivir vida larga.
El labrador siempre está llorando, o por duro o por blando.
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
Como canta el abad, así responde el sacristán.
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Año malo para el molinero, bueno para el burro.
Buena olla y mal testamento.
Bendita la casa que a viejos sabe.