¿Qué tal que las vacas volaran?.
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Ya que no eres casto, sé cauto.
El Señor no deja sin comer al justo, pero frustra la avidez de los malvados.
A perro viejo no cuz cuz.
Más vale bien amigada que mal casada.
Carnaval lluvioso, Semana Santa zurraposa.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
Cuentas viejas líos y quejas.
Írsele a uno el santo al cielo.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
No hay caracol que no tenga vuelta.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
Te va a atropellar un carrito de helados.
Oveja chiquita, cada año es corderita.
Genio y figura hasta la sepultura.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
El lechón de un mes, y el pato, de tres.
Raza de can, amor de cortesano y ropa de villano, no dura más que tres años.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Labrador que labra, no tiene estiletes ni cabras.
Los labios del justo destilan bondad; de la boca del malvado brota perversidad.
Borroncitos en la plana, azotitos en la nalga.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Hasta al más superdotado, le sale un hijo tarado.
De mozo rezongador nunca buena labor.
El comer y el besar, todo es hasta empezar.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
Cabra coja, no tenga fiesta.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
Roma, acuerdos y locos doma.
Quien pisa con suavidad va lejos.
La buena lectura, distrae, enseña y cura.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
A cada lechón le llega su noche buena.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
Comida que escasea, bien se saborea.
Orgullo, riqueza y hermosura son nada en la sepultura.
Gallina vieja da buen caldo.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
No hay mal que cien años dure, ni cuerpo que los aguante.
Por pulido que sea, no hay culo que no pea.