Cachicamo trabaja pa' lapa.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Más fea que ver a la madre ahogarse atarugada de sebo.
A quien a soplos enfría la comida, todos le miran.
Buenas noches y buenos días, y tú en tu casa y yo en la mía.
Las aguas mansas son las peores
El que madruga, es sereno.
El queso pesado, y el pan liviano.
Más vale una imagen que cien palabras.
Si con el chocolate no te quieres quemar, déjaselo a otro paladear.
Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
De los placeres sin pecar el más barato es el cagar.
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
En el modo de partir el pan se conoce al que es tragón.
Cuando el gran señor pasa, el campesino sabio hace una gran reverencia y silenciosamente se echa un pedo.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
Niño quieto y callado, es que hace algo malo.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
La virtud en sí es un premio
Al mal dar, tabaquear.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
Domingo sucio, semana puerca.
A quien se hace el sordo, barreno gordo.
Si la habilidad podría ser ganada mirando, perros serian carniceros.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
Sabe más el tonto en su casa que el listo en la ajena.
El ceremonial es el humo de la amistad
Gracias pierde quien promete y se detiene.
Los vicios no necesitan maestro.
Un hombre feliz es como un barco que navega con viento favorable.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Con paciencia y con maña, un elefante se comió una araña.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
Bebe leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Un corazón feliz es un filtro mágico para hacer oro
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
Lo que va viene.
La belleza passa, la sabiduría permanece.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Si uno pierde los labios, tendrá los dientes fríos.
Con el médico olvidón, enfermos a montón.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
Lo escaso es siempre lo más bello.
Pasear llevando sobre los hombros una carga