Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Le dieron gato por liebre.
Bien ora quien bien obra.
Navidad en martes, fiestas por todas las partes.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
Zapateador que bien zapatea, bien se menea.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
El aburrimiento es una desgracia
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
A buen servicio, mal galardón.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
El que tiene las lagrimas hondas, que empiece llorar temprano.
Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
Esa es la gracia del buen escribano, escribir bien con mala pluma y papel malo.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
Mente sana, cuerpo sano.
El buen enero, frío y seco.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
A chillidos de cerdo, oídos de carnicero.
Mujer con polo no bozo poto Sabroso.
Barba a barba, vergüenza se cata.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
La suavidad domina más que la ira.
En lo amargo esta lo bueno, y en lo más dulce el veneno.
De perdidos, al río.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Pan duro, pero seguro.
Cuando la desgracia se asoma a la ventana, los amigos no se acercan a mirar.
Lo que no mata engorda.
La alegría es el mundo de la libertad
Vive y deja vivir.
Hablando se entiende la gente.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
Este mundo es casa de locos: cantan unos y lloran otros.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
La gala del estudiante, en cuello y guante.
El que se ajunta con gato aprende a maullar.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.