El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
El muy sano, de la primera se va al camposanto.
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
A padre ahorrador, hijo gastador.
Dar palos de ciego.
La inteligencia es como los calzones, hay que tenerla pero no hay que mostrarla.
La hermosura es flor de un día, hoy no luce, ayer lucía.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Para muestra basta un botón.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Llegar y besar el santo.
El que con niños se acuesta mojado amanece.
Agosto, frío el rostro.
Los negocios no tienen ocio.
Se las sabe por libro
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
Un cuerdo entre locos, ellos se tienen por cuerdos y a él le tienen por loco.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
Muchos nacimientos significan muchos entierros.
Más liso que nalga bebé.
No es amigo ni es sincero, aquel que nos pela el cuero.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
Corazón que no tiene placer, cagaos en él.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Cuando veas al erizo comiendo madroños, entrado está el otoño.
Si tras la belleza no encuentras una mente sabia, considérala como la de un animal
Despacito y buena letra.
Renegad de viejo que no adivina.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
Campo bien regado, campo preñado.
Con salchichón, siempre es ocasión.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
El agua hace sudar; el vino, cantar.
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
El que se casa con una mujer guapa, hasta los cuarenta años el miedo no se le escapa.
Ocio, ni para descansar.
El que tiene ictericia, todo lo ve pajizo.
A días claros, oscuros nublados.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
Vejez y hermosura nunca se vieron juntas.