Quien no sabe dar sabe recibir
La prueba de amistad más difícil es mostrar al amigo sus defectos
Copas son triunfos.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
Vendrán por lana y saldrán trasquilados.
Hombre dormido, ni del todo muerto ni del todo vivo.
Reyes y mujeres no agradecen.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
Abril, uno bueno entre mil.
Los más completos varones, se amarran los pantalones.
La mujer y la gaviota, cuanto más viejas más locas.
Más fea que una patada en la canilla.
A quien te quiere bien, en la cara se le ve.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
El mono vestido de seda mono se queda
A buen señor, buena demanda.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
De sol de tarde, Dios te guarde.
El remedio más noble contra las injurias es el olvido.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
Se te vio el plumero. (Frase utilizada para los homosexuales, como para cualquiera que pretenda engañar).
Hacer agua los dientes.
Malo vendrá que bueno me hará.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
A muertos y a idos, no hay amigos.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Al loco y al toro, dale corro.
El regalo del mal hombre no trae consigo nada bueno.
Ocasión llegada presto agárrala.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Existe también una felicidad que atemoriza al corazón
De buena casa, buena brasa.
Perro que mucho ladra, poco muerde, pero bien guarda.
Los que beben mucho no le encuentran el gusto
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
A todo coche, le llega su sábado.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
Chancho limpio nunca engorda.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.