Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
A cada día su pesar y su esperanza.
De Segovia, ni el aire ni la novia.
Tanto le alabas que nunca acabas.
Por el becerro se amansa la vaca
Algo quiere la coneja, cuando mueve las orejas.
Dios escribe derecho, incluso en las líneas onduladas.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
Más peligroso que mono con navaja.
Nos vengamos de una vileza cometiendo otra
Els lladres grans enforquen als petits.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
No hay calvo que no haya tenido buen pelo.
La suerte está echada.
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
Prefiero burro que me cargue y no caballo que me tumbe.
La mujer y la sardina ha de ser pequeñina.
Muerte no venga que achaques no tenga.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
Una familia unida come del mismo plato.
Entre el león y el ratón no cabe comparación.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
El mejor guardián del rey es el amor de sus súbditos.
Cónyuge que tiene celos, encuentra en la cama pelos.
La tristeza es como un vestido rasgado: hay que dejarlo en casa.
Ajo dulce no hay.
Las paredes tienen oidos.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
Los pensamientos no tienen fronteras
De todos los santos a adviento, mucha lluvia y poco viento.
Los hijos son la riqueza del pobre.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
Los amigos van y vienen, los enemigos se acumulan.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
El melón y el casamiento ha de ser acertamiento.
Uno come la fruta aceda y otro tiene la dentera.
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
No hay cuesta arriba sin cuesta abajo.
Suelo mojado, cajón seco.
Un yerro, padre es de ciento.