Obra de chapucero cuesta poco, pero vale menos.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
Aramos, dijo la mosca al buey.
¡Una sopa de tu propio chocolate!.
?Sin tigres en el monte, el mono es rey.
El que habla de millones, seguro que no tiene para calzones.
Hombre valiente no muere de viejo.
A cualquier cosa llaman rosa.
[inicio del curso].
Burro mal esquilado, a los siete días igualado.
Más vale que sobre que no que falte.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
Échalas del tuyo que con el aire no se oye.
Como el gazapo, que huyendo del perro dio en el lazo.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
No saber una jota.
Dan darán, dicen las campanas.
La cabra siempre tira al monte.
El que va a un entierro y no bebe vino, el suyo le viene de camino.
Cada día tiene su trabajo suficiente.
No dar pie con bola.
Día de San Martino, todo mosto es buen vino.
A medida del santo son las cortinas.
Para que el chico se haga pillo, meterlo de monaguillo.
Oveja cornuda y vaca barriguda, no la trueques por ninguna.
Adiós las flores, yo con el aroma tengo.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
Candelaria: ¡Permanece dentro, el Invierno está afuera!
Los cántaros, cuanto más vacíos, más ruido hacen.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Donde mores no enamores.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
Año lluvioso, échate de codo.
El corazón sospechoso no tiene reposo.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.
Otros más lerdos mandaron regimientos.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
Araña muerta, visita cierta.
Dios castiga, pero no ha palo.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?