El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
En el pedir no hay engaño.
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
Besa al perro en la boca hasta que consigas lo que quieres
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
La vecindad es fuente de amistad.
No hay mal que dure 100 años ni cristiano que los aguante.
No te fíes del perro que cojea, ni de la mujer que lloriquea.
Hombría y machismo, no son lo mismo.
La teta que es más chica que la mano, no es teta sino grano. e La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
Cinco no son montón, pero siete ya lo son.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
Un mes antes y otro después, es invierno de verdad, que es cuando llegan los dos hermanos, moquito y soplamanos.
No bastan estopas para tapar muchas bocas.
Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.
Consejos vendo y para mí no tengo.
El que es buen pagador es señor de la bolsa de otro.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
En la felicidad, el corazón se funde como la nieve en primavera
¿A un perdido, quién lo pierde?.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
El tiempo cura al enfermo, que no el engüento.
Ni las reinas más hermosas, orinan agua de rosas.
Se quedó sin el pan y sin la torta.
El que come y no da, en el cielo lo verá.
Caer está permitido. ¡Levantarse es obligatorio!.
De la boca del ladrón, todos lo son.
A quien le dan pan que no coma.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
El que mucho ofrece, poco da.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
Bella por fuera, triste por dentro
Dos no riñen si uno no quiere.
La ingratitud seca la fuente de la piedad.
Si tu vecina te alaba y felicita es que para algo te necesita.
En enero, el buey y el varon, hacen riñón.
En otoño y en invierno, tiemble el enfermo.
Debajo del buen sayo está el hombre malo.
La cabra de la vecina da más leche que la mía.
El amor es un rocío que humedece al mismo tiempo las ortigas y los lirios
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
A batallas de amor, campo de plumas.
La verdad no peca pero incomoda.
El que las hace, las imagina.
Caminito comenzado, es medio andado.